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A UN CABALLLO BLANCO

caballos-eghj- Giovanni Boldini - mil ochocientos ochentay seis

 

“¿Es un corcel lo que ha pasado ante mis ojos, o una estrella fugaz, que cruzó rápida como el relámpago encendido por la tormenta?

La aurora le prestó su disco como velo, y huyó con él, pues le convino a maravilla.

Siempre que corre es porque piensa que la aurora viene a reclamarle el préstamo; pero la aurora no le da alcance.

Cuando se lanza contra el enemigo, los luceros se cansan de seguirlo y las nubes le pierden el rastro.

¡Oh, prodigio! Si tiene el rango de los planetas, ¿cómo mancha sus patas en el polvo?

Mírale: con razón es macizo, pues su manto es como oro fundido.

El almizcle ha trazado sobre él una línea, tinéndolo de negro por encima de sus cuatro pezuñas.”

Ben Abi -L-Haytam.– de Sevilla (1232).- “A un caballo blanco con manchas negras en las patas“- traducción de Emilio García Gómez

 

caballos.-2.-por Hein Gorny.-Bildarchiv.-4

 

(Imágenes.-1.-Giovanni Boldini.-1886/ 2.-Hein Gorny-Bildarchiv)

RECUERDOS DE VINTILA HORIA

 

Vintila- nhy- Vintila Horia

 

Rumano de origen, viajero forzoso en tantos países diversos, tenaz investigador de las corrientes del espíritu humano, amigo de Ovidio y de Platón en amistad confidencial de lecturas, Vintila Horia me narraba hace años parte de su biografía.

“Escribí una novela ‑mi primera novela‑ a los once años. Recuerdo aún cómo se titulaba: Las aventuras del capitán Remy. Era la historia de una pandilla de niños en una ciudad norteamericana del Pacífico; estaba lógicamente influida por las lecturas de Julio Verne. Fue escrita en rumano y en la ciudad de Bucarest. La pandilla de niños roba un buque y desembarcan en una isla salvaje y allí, sin motivo ninguno ‑o al menos yo ahora no lo recuerdo‑, entran en guerra con unas tribus de la isla.

Esta novela la tendrá seguramente mi madre o mi padre guardada en algún sitio; recuerdo que mi padre me corrigió las erratas gramaticales.

 

Vintila-ng- Vintila Horia- todocoleccion net

 

De otra novela que yo quise escribir y cuya acción discurría en la orilla de un río de Bohemia, sólo redacté de ella la primera frase. Tendría yo entonces unos catorce años y estudiaba en el colegio. A los trece años caí enfermo de escarlatina, me quedé un mes en la cama y allí compuse mis primeros poemas; yo era algo así como un niño privilegiado para aprender a escribir la lengua rumana. Escribí en rumano en 1939 una novela cuyo título lo puse porque lo soñó mi mujer: se llamaba Allí, hasta las estrellas que queman. La publiqué en Rumanía en el año 42 y luego se tradujo al alemán en el año 1954.

Escribí también cuatro tomos de poesía en rumano. Pero volviendo a mi época de infancia, recuerdo la composición de obras teatrales que representaba en mi casa. Todas tenían tres personajes: yo, mi hermano y una prima, y el público era toda la familia. Las póníamos en escena siempre el 18 de diciembre, que es el día de mi cumpleaños. Ese día, o bien se representaba una obra mía, o bien hacía un periódico que vendía a mis familiares o exponía pinturas. Todo gustaba. Yo cobraba las entradas, el periódico tenía precio, y con ese dinero me compraba libros. Pero mis facetas no se reducían a la literatura o al arte: para demostrar que yo servía para todo, uno de esos días de cumpleaños organicé un partido de fútbol. Yo era el capitán y delantero centro, y en los “penaltys” hacía también de portero”.

 

Jünger-njii-vebidoo de

 

Vintila Horia pasa una página más de su prodigiosa memoria: es el hombre que ganó un Goncourt, que rodó por países sin olvidar nunca su patria, y que hubo de pasar hambre y sufrimiento casi hasta el mismo borde de la locura.

“En el año 44 yo estaba de agregado de Prensa en Viena. Tenía veintinueve años. En octubre de 1944 entré con mi mujer ‑a los veinticinco años me había casado‑, en un campo de concentración de Alemania. Allí estuvimos los dos nueve o diez meses. Como todo se estaba hundiendo en Alemania, a pesar de ser aquel un campo para diplomáticos, fuimos tratados bastante mal. Yo pesaba entonces menos de cincuenta kilos.

Nos libertaron los ingleses. De nuevo viene aquí el fútbol a ser un episodio. Jugamos con los ingleses un partido de fútbol, y yo fui el capitán del equipo rumano: nos intercambiamos flores. Recuerdo que yo tenía entonces barba y que frente a mí ‑ en aquel partido en que los rumanos perdimos nueve a uno‑, había dos jugadores internacionales del equipo de Inglaterra, y todos ellos tan bien alimentados que la superioridad era tremenda: yo estaba tan débil después de los meses en el campo, que pegaba patadas a la tierra. Como anécdota curiosa añadiré que unos días después los ingleses volvieron a jugar otro encuentro con sus nuevos prisioneros, los alemanes, y al menos en fútbol aquella vez ganaron los alemanes.

De allí fuimos en camiones hacia Italia: yo he descrito ese viaje inolvidable en un libro. Era la Italia del año 1945, un país en paz pero completamente destruído. No había carreteras, por ejemplo; los camiones iban por las rutas de los trenes donde no había ni traviesas ni rieles; a derecha e izquierda podían verse campos minados entre el trigo que no se podía cosechar. En Italia estuvimos tres años: allí escribí poesías, artículos, ensayos y una novela larga, de quinientas páginas, titulada El hombre de las tinieblas, que no se publicó nunca. En 1948 me fui como emigrante a la Argentina. En mi permiso de desembarco figuraba como profesión la de chófer, yo había recibido clases de mecánico en el pueblecito de Strezza, cerca de Milán, en un garaje cuya dueña ‑aún la recuerdo‑ se llamaba señora Negri.

 

Abellio-ybbju- Raymond Abellio le dispositif

 

En Argentina, comencé a dar clases de literatura rumana; estuve luego en un Banco como empleado en el departamento de correspondencia francesa: era entonces 1949. Luego pasé a ser contable en una empresa finlandesa de importación de papel.

Yo era feliz a pesar del exilio. Sobre todo cuando me di cuenta de que el exilio, como toda situación límite, puede ser también una técnica de conocimiento para el hombre, puede servir para su perfeccionamiento.

Vine a España porque mi mujer sufría de asma y alguien nos dijo que el mejor clima para el asma era el de Madrid. Escribí una carta al secretario general del Instituto de Cultura Hispánica y le mandé un relato. El me proporcionó una beca. Llegamos. Tuve muchos empleos ‑ colaborador fijo de la revista  “Mundo”  desde 1953 a 1960  y escribí mi primer libro en lengua española, que se tituló Presencia del mito. Después quise escribir algo sobre España, intentando interpretarla. Curiosamente hasta el momento aún no lo he conseguido. Sólo ahora creo poder empezar a escribir ese libro sobre España que me gustaría hacer y que desde hace años estoy pensando.

Empecé a escribir Dios ha nacido en el exilio en rumano, luego en español. Me ocurrió algo extraño: la lengua rumana no me servía porque me halagaba  demasiado a mi propia conciencia aquel variadísimo caudal de palabras que yo conocía; el español tampoco me servía por lo contrario: porque me faltaba conocer muchas palabras para poder expresarme bien. Fue así como decidí escribir Dios ha nacido en el exilio en francés, la lengua exacta para realizar esa novela. La acabé en siete meses, encerrado en la Biblioteca Nacional, apoyado en “barras” de cafeterías, en cualquier sitio. La envié a diversos editores y la rechazaron. Un día, al volver de Cercedilla ‑recuerdo‑, vi en el cielo unas extrañas nubes en forma de plumas; llegué a casa y le dije a mi mujer: “Es la señal de que va a  llegar el contrato“. No llegó nada. Estuve más de un año con mi novela rodando de aquí para allá, sin publicarla nadie. Hasta que en 1959, en noviembre, el editor Fayard me escribió diciéndome que iba a publicarla.

 

Vintila-uyb- Vintila Horia- Diario de un campesino del Danubio- todocoleccion net

 

A nosotros los rumanos nos preocupa tremendamente el tiempo. A mí, reconozco que es el tema que más me interesa. Me preocupa “aniquilar el tiempo”, es decir, luchar con el tiempo. Esto es algo latente en todas mis novelas. También aparece en el Diario de un campesino del Danubio; en este libro sale de nuevo ese tema, que es típico en los rumanos. Hay una lucha sorda en el rumano contra el tiempo y contra su representación, que es la historia. La historia estuvo siempre contra nosotros. Uno de los temas claves de este Diario mío es aniquilar el tema histórico del tiempo.

 

Junger-ngu- mercadolibre com

 

Hay una serie de novelistas que me interesan mucho: el alemán Ernst Junger, por ejemplo, autor de Los acantilados de mármol. Otro es el francés Raymond Abellio, que ha escrito La fosa de Babel y un libro que está traducido hace ya tiempo al castellano: Los ojos de Ezequiel están abiertos. Luego podría citar a Faulkner y su Luz de agosto, que me parece una novela extraordinaria. Y al norteamericano Jack Kerouac, el autor de En el camino, otro libro que me impresionó. Los italianos, que antes me gustaban, poco a poco me han ido defraudando algo: así Dino Buzzati. Si pasamos a los  clásicos, Dostoiewski me sigue interesando; creo que muchas cosas de él están vigentes y enseñan. No así Tolstoi, que es un novelista que pertenece totalmente a su siglo. Entre los rusos, el único que me parece de gran valor es Pasternak, el representante de la literatura nueva y de todo un período histórico ‑esos cincuenta años de régimen comunista se reflejan mucho más y mucho mejor en El doctor Zivago que en la confusa multitud de novelas escritas por los demás autores soviéticos”.

 

escritores.-6wws.-Boris Pasternak.-a la izquierda, con su hermano.-pintura de su padre, Leonid Pasternak

 

(Imágenes.- 1.-Vintila Horia/ 2.-novela de Vintila Horia- todocoleccion/ 3.-Ernest Jünger- rebidoo/ 4.-Raymind Abellio- le dispositif/ 5.-novela de Vintila Horia- todocoleciom/ 6.-mundolibro/ 7.- Pasternak a la izquierda- pintura de Leonidas Pasternak)

VIAJAR POR LA RED

 

televisión-nhyy-Nam June Paik- mil novecientos sesenta y cinco

 

“El famoso consejo de E. M Forster:sólo conéctate” ha tomado la forma de una interconexión mecánica, el sentimiento de que gracias a la w w w nunca estamos solos. – explica Alberto Manguel en un ensayo sobre “el lector como metáfora” (Fondo de Cultura)Viajamos en rebaños, platicamos en grupos, adquirimos amigos en Facebook, tememos a un cuarto vacío y a la imagen de una sola sombra en nuestro muro. Nos sentimos incómodos leyendo en soledad, queremos que nuestra lectura esté “interconectada”, compartimos comentarios en pantalla, nos guiamos por listas de best-sellers que nos dicen lo que otros están leyendo (…)” Es el viaje por la Red, un viaje sobre textos e imágenes, una lectura que muchas veces salta de un lado a otro, cuyo sendero va de posada en

 

televisión-bbhu- Chris Marker

 

posada, que en tantas ocasiones no se detiene, atisba aquí y allá el título y dimensiones del texto, calibra en un segundo si aquello le interesa o no, y vuelve a saltar instantáneo hacia otra imagen, otro texto, el viaje se hace navegación y la navegación se pierde en puertos innumerables.

“Cuando nos conectamos a la Red – ha querido recordar también Nicholas Carr -, entramos en un entorno que fomenta una lectura somera, un pensamiento apresurado y distraído, un pensamiento superficial. Es posible pensar profundamente mientras se navega por la Red, como es posible pensar someramente cuando se lee un libro, pero no es éste el tipo de pensamiento que la tecnología promueve y recompensa (…) La extensa actividad cerebral de un navegante de la Red apunta a por qué la lectura atenta y otras actividades de concentración sostenida se vuelven tan arduas online“.

 

objetos.-77j.-televisión.-las pequeñas pantallas.- Lee Friedlander --2001

 

“Nosotros, lectores de un texto electrónico – añade igualmente Manguel -, partimos por paneles móviles que ponen frente a nosotros recintos de escritura idénticos entre sí. Echamos un vistazo a una página siempre presente que no está rodeada de un espacio libre para el comentario sino, en muchos casos, por vínculos predestinados a otras páginas, así como por anuncios distractores. En la pantalla no tenemos el sentido material del seguimiento físico de la historia, a diferencia de lo que sucede cuando sostenemos un códice entre nuestras manos. Es útil, por supuesto, pero también limita. Como viajeros del ciberespacio necesitamos ser más conscientes de estas limitaciones y encontrar maneras de reclamar nuestra libertad de viajeros”.

 

La Red- tyyu- wikipedia

 

(Imágenes.- 1.-Nam June Paik– 1965/ 2.-Chris Marker/ 3.- Lee Friedlander– 2001- 4.- Wikipedia)

 

Boulez-unnhu- Pierre Boulez- music newcity com

 

“Susurros, palabra hablada, palabra hablada con entonación, canto hablado, canto propiamente dicho.., numerosas combinaciones de posibilidades“. Así comenta el teórico de la música Herbert Eimert el Visage Nuptial, (1951-52), obra de Pierre Boulez, sobre un ciclo de poesías del escritor surrealista René Char.

Como en otros compositores, aquí la música quiere apoyarse en la literatura. La selección de poetas que hace Boulez -además de René Char, Mallarmé y Henri Michaux – deja paso a sus confesiones: “René Chardijo el compositor – representa una concentración del lenguaje, una calidad, una firmeza que en la poesía contemporánea son modelos. Me gusta por encima de todo la violencia marcada por la palabra, su paradoja ejemplar, su pureza…”.

 

Boulez-ntr- Pierre Boulez- lik essuccess com

 

Por su parte el poeta quiso a su vez intervenir en esta unión. “La música– dijo Charaún recientemente no se unía a la poesía, o a la inversa, porque una de las dos, desde el primer compás, quedaba completamente vencida o sometida a la otra. Era como su doble, su montura, y estos dos grandes misterios distintos, poesía y música, no consentían aparecer unidos más que para hacer sonreír con conmiseración a aquellos que habían venido a saborear…”

Sobre un verso de Henri Michaux compone también Boulez su Poésie por pouvoir, donde lo instrumental y lo vocal se mezclan a lo electrónico.

La poesía y la música se entrelazan. Cuando acaba de morir este gran compositor, cuya intensa biografía – cruzada muchas veces de audacias, rabia, amistades y enemistades, encuentros y desencuentros con Messiaen, Stravinsky, LeibowitzCage, tal como relata su biógrafo Joan Peyser y resume Alex Ross en “El ruido eterno” -, la música del siglo XX recordará la personalidad y calidad de este gran autor.

Descanse en paz.

 

Boulez-noi- Pierre Boulez- theguardian com

 

(Imágenes.- 1.-music newacity.com/ 2.-lik. essucess. com/ 3.- theguardian. com)

ALVARO DELGADO

 

Alvaro Delgado- bty- Antonio Machado- mil novecientos setenta y dos

 

“Los retratos de Alvaro Delgado decía José Hierro – son equilibradamente, buena pintura y buen documento humano, buenos retratos, en suma. Porque no hay posibilidad de lograr buenos retratos con la mala pintura. Un mal pintor, sólo nos da la superficie,

 

Alvaro Delgado- boi- Gerardo Diego

 

lo que ve la máquina fotográfica en un instante, en tanto que el verdadero artista, ofrece una suma de instantes, de gestos. No lo que vemos en un abrir y cerrar de ojos, sino lo que recordamos, tras haber observado largamente al retratado. Sólo el artista es capaz de plasmar eso que llamamos personalidad del modelo.

 

Alvaro Delgado-ybbt- Benjamín Palencia

 

A Alvaro Delgado le ayuda, en primer lugar, su capacidad de ver en el presunto modelo un ser complejo, con su psicología y sus enigmas. No ve en él formas, sino un carácter y una personalidad que naturalmente, sólo a través de formas puede manifestarse. Y para revelar lo oculto, para darle cuerpo visible, dispone de su fabulosa capacidad de dibujante. El lápiz o el pincel son como una prolongación de su mano (…) Y para realzar y fijar la personalidad del retratado utiliza el procedimiento distorsionador del expresionismo, pero con ciertos matices (…) El expresionismo de Alvaro Delgado es una forma de ironía. Más que el insulto y la discrepancia vomitados contra la realidad, una agudeza, una ingeniosidad, que define humorísticamente la personalidad del modelo. Es un proceso distorsionador, hijo de la inteligencia y no de la ira”.

(en recuerdo del pintor Alvaro Delgado que acaba de morir)

 

Alvaro Delgado- nbg- Valle Inclán

 

(Imágenes.- Alvaro Delgado: 1.- Antonio Machado/2.- Gerardo Diego/ 3.- Benjamín Palencia/ 4.- Ramón María del Valle Inclán)

 

ciudades.-9jju.-Nueva York.-1932.-Berenice Abbott

 

Manhattan es uno de los paisajes urbanos entre los más singulares y fascinantes que conozco – así lo confesó Siri Hustvedt -. De un bloque a otro, la experiencia puede ser radicalmente diferente. La tolerancia es tan manifiesta que cada habitante puede afirmar su personalidad o reinventársela, libremente”.

 

ciudades.-6688j.-Séptima Avenida.-1935.-por Berenice Abbott

 

“Los exiliados, que habían atravesado el océano para llegar a este Nueva York desmesurado – escribió David Ignatow -, se sentían presos de una violenta tempestad que amenazaba aniquilarles. Los bus atravesaban las calles como demonios. Muchedumbres de paseantes recorrían las aceras, sus rostros eran como una espuma viviente. Todo aquello era loco, inconcebible”.

 

ciudades.-4eev.-Nueva York.-1937.-Berenice Abbott

 

“El ascensor en Nueva York  – evocó también Paul Morand -, es una especie de locomotora salvo que es vertical. Gracias a él, la ciudad conoce el mismo fogoso lanzamiento hacia adelante que la nación mantiene hacia el Oeste. El ascensor es la máquina del corazón de toda esta feria. El motor fantástico que, igual que un grito, os eleva y sostiene, logrando esa sensación, que no se encuentra en ninguna parte, la de “caer hacia arriba”

 

ciudades.-4wbnn.-Nueva York 1933.-Berenice Abbott

 

Nueva York, como Paris, baila con sus pies frenéticos – confesó hace pocos años Rick Moody -. A pesar de los corazones heridos, parece que la ciudad ha decidido  vivir como siempre lo ha hecho. Encuentro atrayente y a la vez arrogante esta particular dedicación por lo cotidiano. La ciudad ha  retomado su aspecto delicioso y seductor. A pesar de las medidas de “seguridad”, la ciudad es imposible de controlar y sospecho que a Nueva York le gusta vivir de esta manera”.

 

café-bnnyuu-Berenice Abbott- Nueva York mil novecientos cuarenta y ocho

 

“La unión entre el caminar y el lenguaje – señaló Paul Auster – es evidente. Existe un ritmo de las palabras que corresponde a un ritmo de los pasos. La escritura no es más que una especie de movimiento que tiene necesidad, para expresarse, de esta huida al caminar. En realidad, cuando se camina por Nueva York se piensa. El tema del caminar para mí no pertenece a la literatura sino a la autobiografía”.

 

ciudades.-42ssd.-Nueva York.-1903.-Berenice Abbott

 

(pequeña evocación de Berenice Abbott, cuyas fotografías se exponen estos días en Valladolid)

(Imágenes.-Berenice Abbott: Nueva York.- 1- 1932/ 2-1935/ 3.-1937/ 4.-1933/ 5.-1948/ 6. 1903)

PRINCIPIOS DE ESCRITOR

 

figuras-unnnmn- Gerhard Richter- dos mil cuatro

 

” Lo mismo que  el arco iris, que da la impresión de estar quieto en su curva de color, así el relámpago, en  vez de trazar su instantánea precipitada, recibe la mano mía en el aire que la deja quieta un  segundo, detenida, mientras se abre la ventana del recuerdo en el patio del colegio hasta  donde he venido andando esta mañana, acompañado de mis hermanos menores, y ambos  como yo con sus carteras llenas de libros, cruzando calles y descampados, pasando cerca  de las lonas de un circo tras las cuales suena el ensayo de las maracas que mueven las  manos de un cantante de color. Siempre uno el camino al colegio con esa lona del circo y  con ese movimiento sonoro de las maracas que es música de otro tiempo. Cuando llego al  colegio, cada vez que llego al colegio, se me despierta el alma de escritor. Pasa un avión  sobre el patio, pasa todos los días a la misma hora,  para todos es un avión, algunos ni  siquiera lo miran o lo oyen, pasa el avión plateado con sus motores y alas, es un aparato  moderno, un objeto en el aire, pero para mí no es sólo un avión. Me han encargado una  redacción para la revista del colegio, en este momento tengo once o doce años, levanto la  mirada y el avión para mí no es sólo un avión, es un cuerpo que horada las nubes, van las  ventanillas en el cielo escoltadas por ráfagas deshilachadas, el ronroneo del motor es el de  un animal que duerme, un animal horizontal, con una panza que parece quieta pero que  marcha a toda velocidad, esa panza con la bodega y las maletas, y también  con los  viajeros, y también  con el  carrito de ruedas en el que avanzan bebidas y bocadillos, todo  eso, con el sueño de quienes van dormidos, con los tacones de las azafatas, tiene que  pasar a esta hora precisa sobre el patio de un colegio donde se juega al fútbol, hemos  puesto a uno y otro lado de las porterías mochilas y abrigos, corren las piernas de  extremos y defensas tras el balón y el avión pasa por encima del patio sin pasar, un niño  ha levantado la vista y mira en el cielo todo lo que no es un avión, todo lo que no se ve de ese  aparato que cruza el patio. Tiene la creación en los ojos. Él no sabe lo que es la creación,  se lo explicarán más tarde en la Universidad, le enseñarán o intentarán enseñarle los  mecanismos de la creación,  pero él se ha adelantado ya a tales mecanismos, crea, tiene en  la mente lo que va escribir en la revista del colegio y ve perfectamente cómo el río de nubes  está abriendo en el cielo  una rendija para que el avión traspase y lo haga en silencio para  que no se despierten los viajeros dormidos y no tintineen apenas los vasos y botellas que  se deslizan en el carrito. Va creando este niño en una esquina del patio y piensa a la vez en  el misterio de las autopistas aéreas, en el cruce en el aire de tantos  aparatos, miles  de  aviones,  millones de patios en los que se juega al fútbol, espacios celestes que él mira,  espacios terrestres que él ve”.

José Julio Perlado – (del libro inédito “Relámpagos”)

 

figuras-nmmmn-Jeremy Blake

 

(Imágenes.- 1.-Gerhard Richter.- 2004/ 2.-Jeremy Blake)

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