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LISTAS Y RESULTADOS

 

interiores.- 4rrfv.- casas.- Marcos Citret

 

“Como antes con los cuentos y antes con los libros que había leído, y antes con los músicos de jazz y antes con los jugadores de fútbol, y antes con las series de historietas, hago listas – así lo anota Ricardo Piglia en su Diario de 1970 – . Listas de compras, listas de cosas por hacer, listas de amigos a los que ver, listas de amigas a las que llamar, listas de ciudades que no conozco, listas de capítulos de la novela que voy a escribir. Las listas siempre me han tranquilizado, como si al anotarlas me olvidara del mundo y, en algunos casos, como si anotar fuera ya hacer lo que imagino o prometo, contento entonces, como si la novela cuyos capítulos he anotado ya estuviera escrita”.

La obsesión por las listas y luego – contempladas ellas ante el espejo – su comprobación con las realidades, con los propósitos cumplidos, con la consecución o no de unas metas, siempre ha sido motivo de interés para muchos. El escritor francés Georges Perec hizo numerosas listas. Por ejemplo, cuando desmonta una casa; apunta en “Espacio de espacios” : dejar un apartamento, vaciar lugares, limpiar, empaquetar, inventariar, ordenar, embalar, clasificar, quemar, despegar, resumir, almacenar, envolver, proteger, recubrir, elevar, trasladar, cerrar, partir.

 

casas-vvgu-interiores-escaleras- Marie-Laure de Noailles- mil novecientos veintiocho

 

Quienes han estudiado la obra de Perec destacan que el inventario en él se transforma en lista y la lista proviene de la celebración. La lista memorizada ofrece la satisfacción de saber no solamente que se sabe, sino que se pone en orden ese saber. La lista, con sus asonancias y resonancias, proporcionan un movimiento de sonoridades que juegan con las palabras que se van añadiendo. Poner algo en una lista es delicioso, y toda clasificación da para soñar y pensar. Tanto por lo que en la lista se ordena y se construye que por lo que en ella se escapa.

Listas también erráticas, listas improbables, clasificaciones fabulosamente irracionales y muchas veces ineficaces. Listas de todos modos que, al irse tachando y cumpliendo, nos muestran al fin el secreto de los resultados.

 

objetos- bu- cajas- Yoko Ono- mi movecientoa setenta y uno

 

(Imágenes.- 1.-Marcos citret/ 2.-Marie Laure de Noailles– 1028/ 3.-Yoko Ono– 1971)

 

juegos-nhu- ajedrez- Alice Kent Stoddard

 

Música, matemáticas y ajedrez son tres campos intelectuales en los que los seres humanos han realizado importantes hazañas antes de alcanzar la pubertad”. Así lo explicaba George Steiner en “Muerte de reyes” en 1968. Ahora que se anuncia para el otoño una exposición sobre las relaciones entre Marcel Duchamp y el ajedrez, las reflexiones sobre este juego vuelven a estar de actualidad. “El niño prodigio – sigue diciendo Steiner – sabe el orden, la dimensión apropiada de la suma o de la figura geométrica antes de haber dado los pasos intermedios. El niño predice el jaque mate en seis jugadas porque la victoriosa posición inicial, la configuración más eficiente de sus piezas en el tablero, se encuentra “allí” de cierto modo, clara y precisamente enfocada en su mente (…) El ajedrez es un juego en el que treinta y dos piezas de marfil, cuerno, madera, metal o ( en los campos de concentración ) aserrín pegado con betún, son movidas en un espacio de sesenta y cuatro casillas de colores alternos. Para el aficionado, una descripción de este tipo es una blasfemia.

 

juegos.-rtggb.-ajedrez.-Thomas Eakins.-1876

 

Para el verdadero jugador de ajedrez, el acto de mover treinta y dos piezas en un espacio de 8 x 8 casillas es un fin en sí mismo, un mundo muy completo al lado del cual la vida biológica, política o social da la impresión de ser desordenada, aburrida y contingente (…) ¿ Existe algo más en el mundo fuera del ajedrez? Pregunta necia, que, sin embargo, todo verdadero jugador se ha hecho alguna vez. Y cuya respuesta es al menos incierta. Se ha calculado que hay más variantes posibles en una partida de ajedrez que átomos en nuestro vasto universo. El número posible de modos legítimos de hacer las cuatro primeras jugadas de cada lado llega a 318. 979. 584. 000. Jugando una partida por minuto y sin repetirla nunca, todos los habitantes del globo terráqueo  necesitarían doscientos dieciséis billones de años para agotar todas las maneras concebibles de hacer las diez primeras jugadas de los ajedrecistas que narra Nabokov“.

 

juegos.-ajedrez.-8877b.-vidriera de jugadores de ajedres del Hotel de la Bessée.-1430.1440.-Villefranche -sur- Saône

 

“Hoy me conformo con jugar – escribió a su vez Duchamps -. Todavía soy una víctima del ajedrez. Tiene toda la belleza del arte y mucho màs. No puede ser comercializado. El ajedrez es más puro que el arte en su posición social. Las piezas del ajedrez son los bloques del alfabeto que moldean los pensamientos, aunque forman un diseño visual en el tablero, expresan abstractamente su belleza como poema… He llegado a la conclusión personal que, si bien no todos los artistas son jugadores de ajedrez, todos los jugadores de ajedrez son artistas”.

 

ajedrez-unnb-Pamela J Crook-jmrw com

 

(Imágenes.-1,. Alice Kent Stoddard/ 2.-Thomas Eakins– 1876/ 3.-vidriera de jugadores de ajedrez del Hotel de le Besée- Villafranche-sur-Saone- 1400/ 4.-Pamela J. Crook-jmrw)

ESCUCHANDO A CORTÁZAR

escritores.-xxm.-Cortázar

 

“Siempre he escrito sin saber demasiado por qué lo hago, movido un poco por el azar, por una serie de casualidades: las cosas me llegan como un pąjaro que puede pasar por la ventana. En Europa continué escribiendo cuentos de tipo estetizante y muy imaginativos, prácticamente todos de tema fantástico (…) Si a través de este paseo andamos buscando una aproximación, si no una definición del cuento, lo que vamos viendo es en general una especie de reducción: el cuento es una cosa muy vaga, muy esfumada, que abarca elementos de un desarrollo no siempre muy ceñido que a lo largo del siglo XlX y ahora en nuestro siglo adopta sus características que podemos considerar definitivas (…) Creo que al escribir nunca he apuntado a un determinado tipo de lector. En una primera etapa, el lector prácticamente sólo existía para mí como los que me rodeaban, gente de mi tiempo. Esperaba que se me leyera, pero ¿quiénes me iban a leer?

 

escritores.-rvbb.-Cortázar.-por Pierre Boulat.-1969

 

No tenía una idea precisa y sigo sin tenerla hoy. Creo que si un escritor de literatura apunta a un sector determinado de lectores está quitando fuerza a su trabajo, lo está condicionando, llenando de determinadas exigencias:  esto está bueno, esto no eetá bueno; esto hay que decirlo, esto no conviene decirlo. Esto significa autocrítica, y si un escritor se autocritíca, se autocensura – es la verdadera palabra – pensando que tiene que escribir para cierto tipo de lectores y por tanto tiene que darles esto pero no aquello; no creo que ningún  gran escritor haya salido de ese punto de vista.

Lo que es importante y además difícil es escribir  pensando en que uno tiene un destinatario  y no está escribiendo para uno mismo en una actividad narcisista; sentir que se está escribiendo para lectores sin calificarlos, sin decir “estoy escribiendo para lectores muy cultos” porque  ese tipo de autocondicionamiento  es una excelente garantía para el fracaso de una obra literaria”.

Julio Cortázar.-Clases de literatura” – Berkeley, 1980

 

escritores.-32sw.-Julio Cortázar.-1983.-foto de Mario Muchnik

 

(Imágenes. -1-Cortázar/ 2. y 3- Cortázar- Pierre Boulat -1969)

 

escritores-nmm-T S Eliot- galleryhip com

 

“Envejezco…envejezco…

Tendré que llevar vueltas en los bajos de los pantalones.

¿Me peinaré hacia atrás? ¿Me atrevo a comerme un melocotón?

Me pondré pantalones blancos de franela, y pasearé por la playa.

He oído a las sirenas cantándose unas a otras.

No creo que canten para mí.

Las he visto cabalgar en las olas mar adentro

peinando el blanco pelo de las olas agitadas

cuando el viento sopla el agua hasta ponerla blanca y negra.

Nos hemos demorado en las cámaras del mar

junto a ondinas enguirnaldadas de algas rojas y marrones

hasta que nos despierten voces humanas, y nos ahoguemos”.

T S  Eliot -“La canción de amor de J Alfred Prufrok”

(Imagen.- T. S. Eliot – galleryhip com)

 

Roma-ybyuu- plaza Navona. digilander libero it

 

“El primer día de mis paseos a través de Roma, una tormenta y un aguacero diluviano me tuvieron bloqueado durante dos horas; bastante lejos por detrás del palacio de Venecia, cerca de los muelles del Tíber, bajo el porche de un antiguo palacio dividido en apartamentos. Veía a las amas de casa, con su pan bajo el brazo, su tartera en la mano, cerrar sus paraguas bajo la inmensa bóveda y después sacudir sus chanclos antes de desaparecer en la penumbra de las escaleras de mármol que se elevaban solemnes y pinas como si hubieran conducido al Hércules Farnesio o  al Laooconte. E imaginaba el frescor tenaz del verano, pero también la incomodidad sepulcral del invierno bajo los techos con frescos y en las escaleras a la Piranesi barridas por corrientes de aire. La ciudad moderna no es la única que se las apaña mal que bien en un lugar tiránicamente dispuesto para otra, también sus habitantes parecen flotar en las parcelaciones de los palazzi, como damnificados a los que se reubica en un castillo sin heredero o una abadía en desuso”.

 

Roma- nhyu- Antonio Joli- Dorotheum Vienni

 

¿Cómo imaginar que Roma, hace solo siglo y medio, conoció el tipo de silencio que sigue siendo el de los barrios de las afueras de Venecia en temporada baja? Los grabados y las pinturas románticas nos muestran la cúpula de San Pedro, aunque encuadrada desde bien cerca, medio escondida aún por grupos de árboles del campo…en el lindero de la ciudad, como podía estarlo, en París, el Arco de Triunfo durante su construcción. Las ruinas desbordaban por todas partes la escasa densidad urbana, unían el Foro, el Coliseo y las Termas con el campo de los puentes en escarpe, de las tumbas y de los acueductos. A poca distancia de su embajada, en sus escapadas nocturnas, Chateaubriand escuchaba cantar al ruiseñor “en un estrecho valle balaustrado de cañas”.  El estupor del campo repleto de ruinas penetraba por todas partes en una aldea letárgica, desconectada desde hacía tiempo de cualquier uso del tiempo laborable y que ya no escuchaba tocar las horas sino en los relojes de los conventos y los siglos”.

Julien Gracq – “Roma” (Confluencias)

 

ciudades.-yt789.-Roma.-Constante Moyaux.-vista desde la Villa Médicis en 1863

 

(Imágenes.- 1.-plaza Navona- Carlo Bossoli –digilander libero it/ 2.- Antonio Joli- Dorotheum -Viena/ 3.-Constant Moyaux– vista desde Villla Medici- 1863)

 

figuras- yre- Roy Lichtenstein- mil novecientos sesenta y cinco

 

“Uno más uno, decimos. Y pensamos:

una manzana más una manzana,

un vaso más un vaso,

siempre cosas iguales.

Qué cambio cuando

uno más uno sea un puritano

más un gamelán,

un jazmín más un árabe,

una monja y un acantilado,

un canto y una máscara,

otra vez una guarnición y una doncella,

la esperanza de alguien

más el sueño de otro”.

Ida Vitale .- “Sumas”

(Imagen.- Roy Lichtenstein– 1965)

CIUDADES LITERARIAS

 

ciudades-yngg-Praga- tranvía- Jakub Schikaneder- mil novecientos diez

 

Cuando releo el delicioso libro de Nuria Amat Viajar es muy difícil” (Anaya & Mario Muchnik) sus páginas me llevan otra vez hasta ciudades literarias de sombras, farolas y adoquines por donde transitan, al costado de Borges o de Kafka, señores con bastón y sombrero, parejas de viudas empobrecidas, empleados de banca, oficiales retirados, funcionarios esquilmados, periodistas hambrientos, oficinistas humillados, y tantos y tantos hombres y mujeres que recorren el mundo. Se cruzan con nosotros gentes que viajan para leer, como Henry James, o que viajan para escribir como Joseph Conrad. “Huidizos, expatriados y perseguidos -comenta Amat-, los escritores no tienen casa propia. Tánger, por ejemplo, es una ciudad literaria debido a los muchos escritores que la visitaron y la hicieron suya. Praga expulsa a sus escritores (Rilke, Kafka, Kundera…) ; Trieste, sin embargo, los cobija (Svevo, Joyce) y mantiene (Magris..) Y lo mismo, o parecido, puede decirse de San Petersburgo, Buenos Aires, Venecia…” En el caso de Viena, y refiriéndose más que a los escritores a los músicos, Allan Janik y Stephen Toulmin en “La Viena de Wittgenstein” recuerdan igualmente que pocas ciudades han sido menos generosas que ésta para reconocer en vida a aquellos hombres a los que proclamaría héroes culturales después de su muerte. Franz Schubert, Arnold Schönberg y Gustav Mahler – al que se celebraba como el más grande de los directores pero se le denunciaba a la vez como compositor corrompido –  vivieron con la ciudad un romance sorprendente e insólito.

 

ciudades.-55g.-Brujas.-cacmalaga org

 

Y es en varias de esas ciudades literarias extendidas en las calles del tiempo – entre cafés y personajes inesperados – donde podremos  oír al fondo el ruido de los tranvías. Nuria Amat habla de ellos. No sólo nuestra imaginación nos lleva con rapidez hasta Lisboa, sino también a otros puntos del mundo. En Buenos Aires, Borges iba y volvía en tranvía desde su casa  a la biblioteca pública de Boedo. Pero la parsimonia del tranvía hará decir a la autora que “el tranvía tiene una apariencia estética alada, celebrada por el poeta: “los suavemente tensos hacia atrás cables del tranvía”, escribió Kavafis. ” El tranvía también, dice Amat, es un anacronismo en sí mismo, una especie de fantasma del mundo industrial. Tan anacrónico, en fin, como la escritura”.

 

ciudades.-8uuhnu.-Viena.-1960-Elfriede Mejchar

 

(Imágenes-1-Praga- Jakob Schikaneder– 1910/ 2.-Brujas -Cacmalaga -eu/ 3.- Viena –  Elfriede Mejchar– 1960)

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